Feliz por su reciente paternidad,
Dennis Quaid regresa este viernes a la gran pantalla con ´
En el punto de mira´, una película de acción dirigida por
Pete Travis que se ha convertido en un gran éxito de taquilla en Estados Unidos.
Aunque ha superado ya la barrera de los 50, el actor demuestra una vez más toda su energía y carisma dando vida a un agente secreto encargado de velar por la seguridad del presidente de EEUU durante una visita a España. Un atentado trastocará todos los planes y le obligará a penetrar en un laberinto donde nadie parece decir la verdad.
P: ¿Se preparó de alguna manera especial su personaje?
DENNIS QUAID: Estuve dos semanas entrenando con una unidad del servicio secreto. Aprendí que el presidente no va a ningún sitio que no haya sido revisado con antelación por todo su equipo y eso fue exactamente lo que hicimos. Ensayamos todos los movimientos de cada personaje. Fue algo fascinante ver al presidente siempre con una persona detrás con su mano dentro de la chaqueta, o agarrándole por la cintura, para sacarle inmediatamente en caso de peligro.
P: ¿Por qué España?
DENNIS QUAID: Lo cierto es que no hemos rodado en España, sino en México DF y fue una experiencia intensa porque no es precisamente la ciudad más fácil para trabajar. Es peligrosa, ruidosa y tiene muchísimo trafico, algo que terminó por complicarlo todo.
P: ¿El personaje le exigió mucho físicamente?
DENNIS QUAID: Durante toda la grabación me decía ´ya soy mayor para hacer este tipo de películas´. Tengo 50 años y la primera hora de la cinta me la paso corriendo y luego en el coche. Hay demasiada acción y eso terminó pasándome factura. Fue un todo un reto, pero ahora me siento muy orgulloso del resultado.
P: Pasó de interpretar películas que salían directamente en vídeo a grandes éxitos de la pantalla. ¿´El novato´ fue la película que cambió su vida?
DENNIS QUAID: Sin duda mi vida y mi carrera empezaron a ir mejor a partir de esa película. Después de ´El novato´ interpreté ´Lejos del cielo´, dos filmes muy distintos que me convirtieron en una estrella tan sólo en un año. Ya había pasado de los treinta y me encontraba muy bien físicamente.
P: El director de ´En el punto de mira´, Pete Travis, asegura que usted representa el típico americano medio.
DENNIS QUAID: Soy consciente de esa imagen que se proyecta de mi, pero no es algo que yo haga intencionalmente. Trato de ser lo más autentico posible con mi trabajo, pero si soy el prototipo de hombre americano no me corresponde a mí decirlo.
P: ¿En este momento de su carrera se siente una estrella?
DENNIS QUAID: Sé que la palabra ´sex symbol´ se ha unido a mi imagen al menos un par de veces (risas) pero no tengo esa visión de mí mismo. Elijo personajes variados, trato de no repetirme y de divertirme al mismo tiempo con lo que hago. Reconozco que ahora es cuando más disfruto con mi carrera, mucho más que a mis 20, 30 y 40, sobre todo más que a los 20, cuando me tomaba a mí mismo demasiado en serio. Adoro mi trabajo, me gusta la interpretación y quiero seguir dando guerra un par de décadas mas si me siguen ofreciendo buenos personajes.
P: ¿Ya no se toma la vida en serio?
DENNIS QUAID: Soy un hombre responsable, pero ya no me tomo mi imagen en serio, por eso disfruto más, por eso soy mejor actor. Si eres fontanero aprendes trucos con el paso de los años y lo mismo le ocurre a los actores.
P: ¿Cómo ha cambiado su vida con la llegada de dos bebés?
DENNIS QUAID: Mi carrera no ha cambiado ni mis hijos me han cambiado. Lo que ocurre en estas semanas es que no duermo y siempre estoy cansado, pero no he trabajado desde junio. Había rodado cuatro películas seguidas para dedicar tiempo libre a mi familia. He planeado muy bien estos meses para estar junto a mi mujer y mis hijos.
P: ¿Cómo están los niños? (Estuvieron a punto de morir por una confusión de medicamentos en el hospital)
DENNIS QUAID: Están muy bien, fantásticos, son niños saludables, felices. Hace unos días por primera vez durmieron toda la noche.
Elogios a Bardem
P: Cuando usted empezó no existía la obsesión por las celebridades que hay hoy en día.
DENNIS QUAID: Confieso que no me gustaría nada empezar mi carrera en este momento y someterme a la tortura de la explotación de la fama como ocurre ahora. Cuando yo empecé se hablaba de trabajo, de interpretación, de problemas humanos y sociales, era un momento cultural muy excitante, solo hay que ver las películas que se hacían en los setenta y las que se hacen hoy en día. Fueron años que dieron sentido y forma al cine americano.
P: ¿Echa de menos ese Hollywood?
DENNIS QUAID: Sí, claro que sí. Todos tenemos una memoria selectiva y nos acordamos de lo que queremos, pero han cambiado muchas cosas, especialmente en los últimos cinco años. Estoy contento de que haya ganado ´No es país para viejos´ porque para mi es la mejor película del año, un filme que recuerda las de los años setenta. Y Javier Bardem, `Dios mío que buen actor!, está sensacional en la película. No es un latino haciendo de latino, es un actor interpretando a la perfección su personaje. Es imposible hacerlo mejor. He visto la película varias veces y su interpretación me deja siempre con la boca abierta.
Angélica Martínez